porqué será que hay momentos en que a uno le baja toda la pena por lo que no tiene afectivamente, por los "te quiero" no escuchados y anhelados hace tanto tiempo, por además tener que, en paralelo, enfrentar crudamente las dificultades de la vida cotidiana?
pero ahí pienso, como me decían el viernes, que al lado de otras realidades, esto parece casi nada, hace unos días por ejemplo, ví a la Sandy, dulce niña quinceañera, con su hijo y acompañada por su madre, que me contaron todo el drama que viven, tímidamente primero, con toda la intensidad emocional después, cuanto aguante, cuanto movimos la red para buscar salida y ¡ahí estaba! conversamos tanto, primero con la niña, que se cubre tanto con una parada de dura, requisito indispensable para defenderse en el mundo en que vive, la fragilidad allí es sinónimo de debilidad, así que ella parece sabérselas todas, camina ruda, mira desafiante, pero al hablar mirándola con ternura, ella sólo sonríe, me abraza y agradece por preocuparme de ella.
y al rato, conversé con su madre, compartimos mi camino de regreso para llevarla a la casa de una amiga que necesitaba alguien para trabajar en su casa, y ella necesitaba trabajo, era simple, juntar a dos personas que se necesitaban una a la otra, hablamos tanto en media hora, de lo que significa ser mujer en esta sociedad, ella en su mundo, yo en el mío, de lo que aguantamos para conservar "familia", de lo que cuesta volver a creer en uno y en el otro después de una separación, del precio de cambiar la vida, en fin, fue bonito, al llegar nos dimos un abrazo inolvidable, dos mujeres, dos seres que compartieron su humanidad, su vida.
hoy, día del trabajo, doy gracias por tener mi trabajo con ellas, por ser recurso en las duras y maduras, por trabajar en la trinchera aprendiendo tanto, por poder compartir lo estudiado y lo vivido con sentido en lo emocional y lo racional, es una oportunidad el estar ahí, como también en mis otros dos lugares habituales donde entrego, pero recibo tanto.
y doy gracias también por estos días, notables, gracias a los que estuvieron, a los que me inspiraron, a los que tengo cerca, a los que me esperan con la puerta abierta, gracias, un abrazo, diamela.